El diseño interno muchas veces puede verse como un servicio adicional que parece no ser importante desde el inicio o que inclusive uno puede omitir y no realizar. Frases como ¨falta mucho para eso¨ o ¨en su momento yo lo defino¨ pero cuando llega la hora de la verdad, nos vemos envueltos en situaciones como ¨no tengo tiempo para ir a ver y definir eso¨ o ¨no se si eso se verá bien o si combinará con lo otro¨ o una menos agradable como ¨hay que hacer este cambio para poder realizar esto que usted desea¨. Todo esto cuando el proyecto se encuentra en la recta final y lo que todas las partes desean que el proyecto termine y que el estrés baje.
En fin, son una serie de innumerables razones por las cuales yo como constructor he experimentado la necesidad de tener el diseño interno realizado y definido desde el inicio, y acá les detallo las ventajas de realizarlo así desde mi perspectiva:

1. Expectativas: Usted como propietario o desarrollador va a saber precisamente los acabados que va a recibir. Es decir, usted va a saber el tipo y calidad de los acabados como:
- Puertas: si son doble forro o sólidas, si son de teca, melina o laurel
- Enchapes: si es cerámica o porcelanato, el tipo de formato y proveedor
- Cortineros: si son eléctricos o manuales, si van expuestas o en cenefas
- Losa sanitaria: el tipo, marca y color de la grifería, inodoros y lavamanos, si es cachera de pared o de sobre, si es regadera de pared o de cielo, si es inodoro de pared o de piso
- Muebles: si son de melamina o madera y de qué tipo, donde van puertas o donde van gavetas, donde se ubican los electrodomésticos, el tipo de accesorios, etc
- Sobres: si son de granito o de cuarzo y de qué tipo, donde lleva salpicadero y a qué altura
- Espejos: el tipo y diseño
- Lámparas: el tipo y ubicación de lámparas generales y decorativas
2. Cotización de la construcción: Usted como propietario o desarrollador va a saber cuánto le va a costar la construcción. Sin el diseño interno, cualquier oferta que reciba va a estimar acabados que pueden no estar alineados con sus expectativas. Lo que puede terminar en productos que no son de su agrado o bien en el pago de ¨extras¨ para poder obtener esos acabados que usted desea.
3. Cambios en la construcción y definiciones tardías: Cuando el diseño interno se ataca en etapas tardías de la construcción, por lo general esto requiere de reprocesos que no son ideales para el constructor ni para el cliente o en extensiones de plazo por concepto de fabricación. Para esto, podemos dar 2 ejemplos:
- Si el proyecto se encuentra listo para instalar puertas y aún no las hemos definido, quiere decir que la fabricación de las puertas va a retrasar la entrega porque se pudieron haber definido con tiempo para instalarse cuando se necesitaran.
- Por otro lado, si a la hora de escoger un lavamanos se elige uno de tipo ¨tazon¨ es posible que tengamos que ajustar la altura del mueble y la prevista mécanica si estos se fabricaron estimando otro tipo de acabado (punto 2, por ejemplo de submontar).